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miércoles, 28 de enero de 2015

La carta de presentación



La carta de presentación es un documento que acompaña a la propuesta editorial y que es aún más breve.

Si enviamos la propuesta por correo electrónico, esta carta se correspondería al cuerpo del mensaje y si utilizamos el correo ordinario o  mensajería, irá dentro de un sobre dirigido a la persona encargada del departamento de lectura o al editor

Para hacernos una idea, es un documento muy semejante a la carta que acompaña a nuestro curriculum vitae al buscar trabajo: un resumen sucinto en el que se explica qué pretendemos y por qué lo pretendemos.


Algunas observaciones básicas sobre la carta:

  1. Si la propuesta editorial era breve, ésta es brevísima. Ni siquiera debe llegar a una hoja, tres o cuatro párrafos de texto a lo sumo.
  2. La redacción y la ortografía, impecables. Esto es lo primero que van a leer, así que máxima precisión.
  3. El diseño, elegante y sencillo. Una única tipografía (legible) y un solo color en el texto. Si vas a usar negritas, hazlo con moderación y nunca utilices palabras escritas completamente en mayúsculas.
  4. Dirígela a una persona concreta. Esto le hará ganar fuerza.

La carta de presentación debe contar con las siguientes secciones:

  1. Un destinatario. Dependiendo del país en el que vivamos, será la fórmula de entrada (Estimado licenciado XX, Sr. XX, etc…)
  2. Cuerpo central en donde expondremos quiénes somos y qué deseamos.
  3. Despedida. Aquí es aconsejable manifestar que quedamos a la espera de noticias.
  4. Firma con todos los datos de contacto.

Tanto la carta de presentación como la propuesta son importantísimos. Yo aprendí esto gracias a Neus Arqués y a su libro Marketing para escritores que recomiendo fervientemente . Sobre estos documentos afirma:

"La carta y la propuesta actúan como embajadoras del manuscrito. No lo sustituyen: lo preceden. Aunque sintamos la tentación de acortar plazos, enviar un manuscrito no solicitado puede ser más perjudicial que beneficioso".

Cualquier duda que tengas estaré encantada de atenderte.

Imagen: Freepik








sábado, 10 de enero de 2015

Para que tu manuscrito no acabe en la papelera

Esta semana recibí la gran noticia de que una editorial quiere publicar el libro de uno de mis clientes. Ha sido un proyecto en el que he estado trabajando durante más de un año, asesorando en la construcción y redacción de la obra, estudiando el método más adecuado de publicación, seleccionando editoriales y, sobre todo, diseñando la presentación editorial.


No falla, una buena presentación editorial es la llave de tu éxito literario. ¿Por qué? Muy fácil. Porque es el escaparate de tu libro. Puedes haber escrito la obra que revolucionará la literatura en los próximos siglos, pero si no tienes una presentación  o ésta no es buena, ninguna editorial se animará a leerla y menos a publicarla. Ponte en la siguiente situación:



Llegas en la mañana a tu trabajo de lector en una editorial. En la mesa te encuentras con una pila de sobres llenos de manuscritos no solicitados que te han llegado por correo ordinario. De inmediato los tiras en la papelera de reciclaje (en la web de la empresa pone claramente que no se recibirán documentos por este medio).

Enciendes tu computadora. En el correo electrónico, la pesadilla de siempre: una larga lista de correos con manuscritos no solicitados. ¿Tu trabajo? Seleccionar las obras que responden a la línea de publicación de la editorial, leerlas (al menos en parte) y enviar al comité aquellas que puedan tener valor para la editorial. En medio de este trabajo te encuentras con un ensayo sobre setas (curioso pues la empresa en la que trabajas solo publica libros de ficción), cinco libros con errores ortográficos en la primera página y un mamotreto de 800 páginas cuyo título no deja muy claro de qué irá el libro.



















De repente, se hace la luz. En uno de los correos hay dos archivos adjuntos: la obra y una presentación editorial. Inmediatamente abres el segundo. En no más de dos página, bien redactadas e incluso con un diseño atractivo, descubres de qué va la obra, quién es el autor y que valor puede agregarle a tu empresa. Al final lees el manuscrito con simpatía pues, ¿acaso no mirarías con buenos ojos a un autor que ha demostrado tener la suficiente seriedad como para valorar tu trabajo y el de tu empresa?

La presentación editorial es el Curriculum Vitae de tu libro y como en una búsqueda de empleo, sólo evitarás la papelera si ésta es buena. Por ello, en los próximos días vamos a ver qué puntos contiene una presentación editorial y te daré un par de trucos para que la tuya destaque sobre todas las demás.

Ilustración realizada a partir de imagen de Vector Open Stoch



martes, 9 de diciembre de 2014

Cuatro caminos para publicar tu libro


Hoy quiero hacer una presentación general de un tema que iré afinando más los próximos días: cómo publicar tu obra literaria. Ya sea ficción o no ficción, novela, cuento, poesía o ensayo, los caminos son básicamente cuatro:

            Editoriales tradicionales.
            Agentes literarios.
            Concursos literarios.
            Autopublicación.

1. Editorial tradicional.


            Todos soñamos con ver nuestra obra publicada en las estanterías de las librerías y no, no es un sueño guajiro. Es posible publicar con una editorial tradicional, pero para ello hay que seguir una serie de pasos. Lo primero y más importante para que nadie nos engañe es definir qué es una editorial tradicional.
            Una editorial tradicional es aquella que va a invertir de su propio bolsillo el dinero necesario para publicar tu obra, ya sea en papel o en digital (ya cada vez más editoriales publican primero en digital para luego dar el salto al papel). Este tipo de editoriales no busca lucrarse de las ansias del escritor por ver su obra publicada, sino que le ve al manuscrito un potencial comercial suficiente como para decidir invertir en él, por lo que no nos pedirán ningún adelanto económico.
            Para conseguir publicar en este tipo de editoriales hay varios pasos a seguir que iremos viendo las próximas semanas pero a modo de resumen son:
            1. Estudiar las editoriales cuya línea mejor encaje con nuestra obra.
            2. Realizar una presentación editorial.
            3. Escribir una carta de presentación.
            4. Realizar el envío.
            5. Esperar, esperar, esperar.
            6. Negociar los derechos de publicación.
            7. Firmar el contrato.
            8. Esperar, esperar, esperar.

2. Agentes literarios.


            Los agentes literarios son un intermediario entre el autor y la editorial. Y ¿para qué se necesita un intermediario? Bien, la mayor parte de las editoriales están saturadas de manuscritos no solicitados y que además no se ajustan a su línea de trabajo. Esto se debe en gran parte a que los autores noveles no han realizado bien el estudio del que hablábamos en el punto uno del apartado anterior.
            Los agentes literarios se encargarán de enviar tu obra a las editoriales en las que haya una posibilidad real de publicación y además realizarán las negociaciones pertinentes y gestionarán tus derechos como autor tanto a nivel nacional como internacional.
            Como en las editoriales tradicionales, los agentes literarios no te cobran por adelantado, sino que a expensas del potencial que le ven a tu obra, esperan a que estas generen regalías para cobrar un porcentaje determinado.

3. Concursos literarios.


             Otra forma de que tu obra pueda publicarse es presentándola a un concurso literario. Es increíble el número de certámenes de todo tipo y para todos los géneros que se convocan al año en lengua española.
            Como con el restos de las modalidades, presentarse a un concurso literario tiene sus pros y sus contras y también sus procedimientos que iremos viendo las próximas semanas. De momento te dejo un link hacia la mejor base de datos de certámenes que conozco. 

4. Autopublicación.


           Hasta hace unos años autopublicarse era un tema espinoso. Por un lado, indicaba que nadie había confiado en invertir en tu obra y, por otro, indicaba una admirable seguridad  que muchos podían confundir con soberbia.
Simplificando, hay dos vías para publicarse a uno mismo:

            1. Editoriales de autopublicación. Se caracterizan y las distinguirás porque, además de pedirte el manuscrito, te solicitarán un adelanto, más o menos jugoso, para la impresión. Y como en todo, hay empresas buenas y otras que son una auténtica estafa. Pronto iremos viendo las diferencias.


            2. Autoedición digital. Desde mi punto de vista una de las mejores opciones. Realmente creo que los grandes autores del futuro son escritores que hoy en día están publicándose en plataformas como amazon o bubok y aprendiendo de los valiosísimos comentarios de sus lectores. Publicar por este tipo de vía es fácil, tan sólo se necesitan conocimientos básicos de informática que veremos aquí. 
            Además, con algo de trabajo y estrategia se puede conseguir el número de lectores suficientes como para que, si decidimos presentarlo a una editorial tradicional, nuestro libro vaya acompañado de una garantía de éxito que muchas empresas considerarán atractiva. Ya no será un manuscrito más del montón, sino una obra de probado atractivo para los lectores y por lo tanto solvente. Esto es lo que me pasó a mi con El maravilloso viaje de la mariposa monarca y cuya historia puedes conocer más detenidamente en mariafuentesgimeno.com