domingo, 4 de enero de 2015
jueves, 18 de diciembre de 2014
Una editorial para tu manuscrito y un manuscrito para tu editorial.
Lo primero es convencerte de que desde el momento en que tu obra (novela, cuento ensayo, etc…) salga de tu escritorio, se convierte, de inmediato, en un producto. Un producto con valor literario, sí, pero un producto que requiere ser vendido y del que tú eres comercial. Por lo tanto, antes de comenzar a dar palos de ciego y enviar el manuscrito por doquier, es preciso realizar un estudio de mercado basado en dos preguntas: ¿en qué editoriales me gustaría publicar? y ¿qué editoriales estarían interesadas en publicar mi libro?
Ante la primera interrogación hay dos tipos de escritores. Los que responden que con cualquiera y los que no aceptarían ningún contrato fuera de los grandes gigantes del mundo editorial. Seas de un grupo o del otro, frénate antes de empezar a mandar tu documento y plantéate:
- ¿Realmente quiero que cualquier editorial publique mi libro? ¿Estoy dispuesto a dejar mi trabajo de años en manos de unos desconocidos? ¿en una editorial de profesionalidad dudosa? ¿una empresa que tal vez no le de el valor o la distribución que mi libro merece?
- ¿Voy a jugarme todo mi trabajo a tan sólo una o dos cartas, dejando de lado editoriales que, aunque sean de tamaño más pequeño, tienen la capacidad y el amor de hacer un trabajo similar o mejor al de los grandes grupos?
Una vez hayas aclarado estos puntos, es momento de estudiar qué editoriales estarían dispuestas a comprar tu obra y cuál es el mejor camino para vendérsela.
Mi recomendación: haz trabajo de campo. Vete a las librerías (generales y especializadas) y paséate por las estanterías estudiando las editoriales presentes. Eso te servirá no sólo para conocer nuevas opciones, sino también conocer cuál es la cadena de distribución de cada empresa y en qué lugar de las librerías se exponen. Estudia el mercado, busca quienes publican obrar similares a la tuya y en qué formato lo hacen. Analiza también a tu competencia: los autores con obras similares a la tuya que ya han sido publicados. Pregúntate por qué tendrían que publicarte si ya les tienen a ellos.
Una vez que tengas un listado con al menos una veintena de editoriales cuya línea vaya con tu obra, toca el trabajo de detective. Averigua todo lo que puedas sobre ellas. Investiga en su web, sus sellos, colecciones,staff y, sobre todo, si aceptan manuscritos no solicitados y de ser así, por qué medio y bajo qué condiciones. En el caso de que no se pronuncien sobre este último tema, no está mal hacer una llamada a las oficinas centrales y preguntar. Con un poco de suerte y estrategia, tal vez consigas el nombre de la persona encargada de adquirir nuevas obras. Guarda toda esta información como un tesoro porque ya ha llegado la hora de elaborar tu Presentación Editorial. Cómo hacerla será nuestro tema la próxima semana.
PD. Si has seguido las recomendaciones arriba indicadas y todavía tienes dudas de qué editoriales son las indicadas para tu manuscrito, escríbeme a contacto@mariafuentesgimeno.com. Con gusto te asesoraré.
lunes, 15 de diciembre de 2014
martes, 9 de diciembre de 2014
Cuatro caminos para publicar tu libro
Hoy quiero hacer una presentación general de un tema que iré
afinando más los próximos días: cómo publicar tu obra literaria. Ya sea
ficción o no ficción, novela, cuento, poesía o ensayo, los caminos son
básicamente cuatro:
Editoriales
tradicionales.
Agentes
literarios.
Concursos
literarios.
Autopublicación.
1. Editorial tradicional.
Todos
soñamos con ver nuestra obra publicada en las estanterías de las librerías y no, no
es un sueño guajiro. Es posible publicar con una editorial tradicional, pero
para ello hay que seguir una serie de pasos. Lo primero y más importante para
que nadie nos engañe es definir qué es una editorial tradicional.
Una
editorial tradicional es aquella que va a invertir de su propio bolsillo el
dinero necesario para publicar tu obra, ya sea en papel o en digital (ya cada
vez más editoriales publican primero en digital para luego dar el salto al
papel). Este tipo de editoriales no busca lucrarse de las ansias del escritor
por ver su obra publicada, sino que le ve al manuscrito un potencial comercial
suficiente como para decidir invertir en él, por lo que no nos pedirán ningún
adelanto económico.
Para
conseguir publicar en este tipo de editoriales hay varios pasos a seguir que
iremos viendo las próximas semanas pero a modo de resumen son:
1.
Estudiar las editoriales cuya línea mejor encaje con nuestra obra.
2.
Realizar una presentación editorial.
3.
Escribir una carta de presentación.
4.
Realizar el envío.
5.
Esperar, esperar, esperar.
6.
Negociar los derechos de publicación.
7.
Firmar el contrato.
8.
Esperar, esperar, esperar.
2. Agentes literarios.
Los
agentes literarios son un intermediario entre el autor y la editorial. Y ¿para
qué se necesita un intermediario? Bien, la mayor parte de las editoriales están saturadas de manuscritos no solicitados y que además no se ajustan a su
línea de trabajo. Esto se debe en gran parte a que los autores noveles no han
realizado bien el estudio del que hablábamos en el punto uno del apartado
anterior.
Los
agentes literarios se encargarán de enviar tu obra a las editoriales en las que
haya una posibilidad real de publicación y además realizarán las negociaciones
pertinentes y gestionarán tus derechos como autor tanto a nivel nacional como
internacional.
Como
en las editoriales tradicionales, los agentes literarios no te cobran por
adelantado, sino que a expensas del potencial que le ven a tu obra, esperan a
que estas generen regalías para cobrar un porcentaje determinado.
3. Concursos literarios.
Otra forma de que tu obra pueda publicarse es presentándola
a un concurso literario. Es increíble el número de certámenes de todo tipo y
para todos los géneros que se convocan al año en lengua española.
Como con el restos de las modalidades, presentarse a un concurso
literario tiene sus pros y sus contras y también sus procedimientos que iremos
viendo las próximas semanas. De momento te dejo un link hacia la mejor base de
datos de certámenes que conozco.
4. Autopublicación.
Hasta hace unos años autopublicarse era un tema espinoso.
Por un lado, indicaba que nadie había confiado en invertir en tu obra y, por
otro, indicaba una admirable seguridad que muchos podían confundir
con soberbia.
Simplificando, hay dos vías para publicarse a uno mismo:
1.
Editoriales de autopublicación. Se caracterizan y las distinguirás porque,
además de pedirte el manuscrito, te solicitarán un adelanto, más o menos
jugoso, para la impresión. Y como en todo, hay empresas buenas y otras que son
una auténtica estafa. Pronto iremos viendo las diferencias.
2.
Autoedición digital. Desde mi punto de vista una de las mejores opciones.
Realmente creo que los grandes autores del futuro son escritores que hoy en día
están publicándose en plataformas como amazon o bubok y aprendiendo de los
valiosísimos comentarios de sus lectores. Publicar por este tipo de vía es fácil,
tan sólo se necesitan conocimientos básicos de informática que veremos aquí.
Además, con algo de trabajo y estrategia se puede conseguir el número de lectores
suficientes como para que, si decidimos presentarlo a una editorial tradicional,
nuestro libro vaya acompañado de una garantía de éxito que muchas empresas
considerarán atractiva. Ya no será un manuscrito más del montón, sino una obra
de probado atractivo para los lectores y por lo tanto solvente. Esto es lo que
me pasó a mi con El maravilloso viaje de la mariposa monarca y cuya historia
puedes conocer más detenidamente en mariafuentesgimeno.com
lunes, 8 de diciembre de 2014
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Tony Wolf, Historias del Bosque
Dándome una vuelta por la sección infantil de la librería, me encontré con un pequeño tesoro. La editorial Panamericana ha sacado un libro de pop up titulado Cuentos del Bosque basado en las ilustraciones de la serie Historias del Bosque de Tony Wolf.
Historias del Bosque fue uno de los libros que más me hicieron soñar de chica, tanto por las historias que narraba como por la delicadeza de sus ilustraciones. Y es que en una época (hace 20 años) en la que, seamos sinceros, el tema de la ilustración infantil no era tan rico como hoy, que te llegara un libro como este a las manos era como si te hubiera tocado una lotería artística.

Por desgracia, creo que actualmente el libro está descatalogado (al menos en español), ya que aparte de la edición de Panamericana ( un libro muy bello, sin duda, pero en el que siento que se pierden muchas de las historias y las ilustraciones del original) no consigo encontrar ningún ejemplar, ni siquiera de segunda mano (el mío lo perdí al independizarme :() Así que si alguien sabe de alguno como el de la última imagen, por favor que me avise.
Sobre Tony Wolf:
Antonio Lupatelli es un autor e ilustrador nacido en Busseto, Italia, en 1930. Ha trabajado en distintas editoriales, entre las que destacan: Fleetway, Fratelli Fabbri Editore y Dami Editore. Algunas de sus obras son:
Una versión ilustrada de Pinocho.
Historias del Bosque.
On the Farm (libro de primeras palabras).
In the City (libro de primeras palabras)
jueves, 10 de julio de 2014
El origen de los cuernos
El origen de los cuernos
Temidos, odiados y motivo de risas, los cuernos son la
pesadilla de muchos, la realidad de algunos y el temor de todos los que tenemos
pareja. Pero ¿de dónde viene la expresión poner los cuernos? ¿Por qué se
relaciona la cornamenta
(generalmente símbolo de fuerza y potencia sexual) con la infidelidad?
Existen muchas teorías y aquí van algunas:
- 1“La sangre real no es motivo de deshonra”.
Con esta frase se justificó, desde Asia
hasta Francia, el hecho de que los reyes pudieran escoger para solazarse
mujeres casadas y que no se esperase de los maridos una sola queja. Es más, en
algunos lugares era hasta motivo de orgullo y prosperidad económica.
Este es el caso de Bizancio, cuyo emperador
Andrónico I tenía la costumbre de elegir a sus amantes entre las esposas de sus
funcionarios. En compensación, le regalaba al atribulado esposo tierras para
cazar. El símbolo de esta nueva propiedad era una cornamenta que debía ser
colocada en la puerta de la casa, con lo que toda persona que pasará por
allí, se podía hacer una idea de
la fidelidad conyugal que reinaba en la vivienda.
Baste decir que Andrónico tuvo una muerte
cruel a manos de una multitud enfurecida en la que debía de haber más de un
marido con cornamenta.
Existe un paralelo de esta teoría en el
pueblo vikingo. En este caso, el jefe plantaba una cornamenta en la puerta de
la casa para señalar que allí vivía la mujer elegida.
- 2. Mitología Grecolatina.
Existen dos mitos en los que los cuernos
son símbolo literal de
infidelidad: ninguno de los esposos tenía, pero el hijo les salió con dos
bonitos apéndices en la cabeza. Es el caso de Penélope y Parsifae.
Sebastian de Covarrubias cuenta que
Penélope, cansada de esperar a Ulises, se juntó con el dios Mercurio y de esta
unión nació el dios Pan (el de los cuernitos y patas de cabra). Otras fuentes
aseguran que Penélope tuvo varios amantes y que nunca supo quién era el padre
de su hijo, así que le puso por nombre Pan (el de todos).
Por su parte Parsifae, esposa del rey
Minos, se enamoró de un toro (sí, de un toro) y tuvo un bebé mitad humano, mitad torito: el Minotauro.
- 3. El Libro del Buen Amor.
El Arcipreste de Hita por su parte añade
una nueva teoría en su Libro del Buen Amor. Ahí nos cuenta la historia del
pintor Pitas Payas que al poco de casarse tuvo que viajar, dejando en casa a
una mujer recién desposada y por lo tanto, ansiosa de formarse en el arte del
amor.
Pitas antes de partir, le dibujó bajo el
ombligo un cordero. Sería prueba de fidelidad el que al regresar el dibujo
estuviera intacto.
La joven fue fiel al principio, pero el
viaje se alargó y alargó y al cabo de los años decidió hacerse con un amante,
con lo que el dibujo comenzó a desfigurarse (se entiende que por el traqueteo
amoroso y no por la acción del tiempo o el jabón).
Por fin Pitas avisó a su mujer de que iba a
regresar y ésta muy agobiada por ser descubierta, le pidió a su amante que le
redibujara el cordero. El amante lo hizo, pero en su inexperiencia convirtió al
cordero en carnero. Esto es, le dibujó una florida cornamenta en la cabeza.
Este es el final de la historia:
Miró
don Pitas Payas el sabido lugar
y vio aquel gran carnero con armas de prestar.
-¿Cómo, madona, es esto? ¿Cómo puede pasar
que yo pintar cordero y encuentro este manjar?
y vio aquel gran carnero con armas de prestar.
-¿Cómo, madona, es esto? ¿Cómo puede pasar
que yo pintar cordero y encuentro este manjar?
Como en estas razones es siempre la mujer
sutil y mal sabida, dijo: -¿Qué, monseñer?
¿Petit corder, dos años no se ha de hacer carner?
Si no tardaseis tanto aún sería corder.
Por
tanto, ten cuidado, no abandones la pieza,
no seas Pitas Payas, para otro no se cueza;
Incita a la mujer con gran delicadeza
y si promete al fin, guárdate de tibieza.
photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/mondi/4593032414/">mondi</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/">cc</a>
no seas Pitas Payas, para otro no se cueza;
Incita a la mujer con gran delicadeza
y si promete al fin, guárdate de tibieza.
photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/mondi/4593032414/">mondi</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/">cc</a>
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